Siguiendo el hilo de Baudrillard

Durante el proceso de creación e investigación de “Días  Pasan Cosas “, Jose Mª Sánchez Rey, intérprete y escenógrafo del proyecto, propuso “EL sistema de los objetos” de Jean Baudrillard (1968) como texto de documentación para extraer ideas para la pieza.

Nos sorprendió la actualidad que el ensayo de Baudillard seguía teniendo hoy en día y encontramos un buen montón de apuntes y conceptos inspiradores para el trabajo. Sin ánimo de hacer un tratado denso ni sesudo (y en mi caso sin estar preparado ni siquiera para ello), nos sedujo y estimuló el enfoque que propone sobre nuestros objetos cotidianos.

A lo largo de su discurso, Baudrillard hace un repaso de la evolución de los objetos domésticos y con un lenguaje accesible y ameno consigue introducirte en la interpretación de los usos simbólicos y secretos, de los significados de nuestros enseres: “clasificar la inmensa vegetación de los objetos como una flora o fauna , con sus especies tropicales , polares, sus bruscas mutaciones , sus especies que están a punto de desaparecer”. Creo que podría resumirse como “llevar conciencia a nuestra vida ordinaria”.

Sus palabras fueron de gran valor a la hora de hacernos reflexionar a cerca de uno de los puntos de trabajo de nuestro proyecto sobre el que hasta el momento de dar con él andábamos bastante perdidos: Qué historias guardan los objetos y cuál es su potencial de conectarnos con nuestra existencia, por qué de cuando en cuando la aparición de un objeto o la contemplación de ese otro con el que convivimos cada día nos revelan aspectos de nosotros mismos con una fuerza y una claridad asombrosa.

Preguntas que nos inquietaban y nos atraían sin ser capaces de formularlas ni  responderlas con precisión. Por ejemplo, ¿Por qué los enseres y muebles de las casas de nuestros abuelos son completamente distintos cuando los observamos en la actualidad, insertados en nuestras viviendas?

En el “Sistema de los objetos”, entre otras cosas, se disecciona el valor y el sentido que objetos como los espejos, los relojes o las fotos familiares cumplían en el pasado y cómo al evolucionar la sociedad y los intereses del hombre estos evolucionan y tienden a transformarse unos, a desparecer otros ( ya no queremos tener retratos visibles que nos recuerden quienes somos ni lo que hicimos, tendemos a guardar en otro tipo de soportes fotografías que nos muestren como queremos ser, fabulaciones de nuestra propia persona, cambia el sentido y la colocación del espejo que nos devuelve nuestra imagen, los relojes que con su tic tac dividen y cuantifican el tiempo y que “paradójicamente son símbolo de la permanencia y de la introyección del tiempo” se descuelgan de las paredes y se ocultan….) . Así Baudrillard repasa la configuración del mobiliario como imagen fiel de las estructuras familiares y sociales de una época, con conclusiones siempre sorprendentes de aspectos aparentemente banales.

Recuerdo por ejemplo sus reflexiones sobre los asientos y las lecturas tan interesantes que surgen a partir del cambio de la altura de los mismos:

“La función mínima de los innumerables asientos que llenan las revistas de muebles y decoración es , sin duda, la de permitir a la gente sentarse. Sentarse para descansar, sentarse a una mesa para comer. La silla ya no gravita en trono a la mesa. Hoy en día es el asiento que cobra su sentido propio y a él se subordinan las mesas bajas. Ahora bien, este sentido ya no es de postura corporal, sino de posición recíproca de los interlocutores. La disposición general de los asientos  el cambio recíproco y sutil de posiciones, en el transcurso de una velada, por ejemplo, constituyen por sí solos un discurso. Los asientos modernos (desde el “puf” hasta el canapé, desde el taburete hasta el sillón individual) ponen el acento, dondequiera , en la sociabilidad y la interlocución: Lejos de acusar la posición sentada, en lo que puede tener de específico la confrontación, favorecen una suerte de posición universal del ser social moderno. Ya no hay camas para acostarse ni sillas para sentarse sino asientos funcionales que hacen de todas las posiciones (y por consiguiente de todas las relaciones humanas) una síntesis libre. Todo moralismo queda excluido: ya no se hace frente a nada. Imposible montar en cólera , imposible discutir, o tratar de convencer. Condicionan una sociabilidad fácil, sin exigencias, abierta, pero en el juego. Desde el fondo de estos asientos , ya no se tiene que sostener la mirada de otro, ni fijar la propia en él: están hechos de manera que las miradas tienen razón en no hacer más que pasearse por las demás personas , pues el ángulo y la profundidad del asiento reducen “naturalmente” las miradas a una media altura, a una altura difusa en la que se les unen las palabras. Estos asientos tal vez dan satisfacción a una preocupación fundamental: la de no estar nunca solo , pero tampoco cara a cara con alguien. Aflojamiento del cuerpo pero sobre todo poner a descansar la mirada, dimensión peligrosa. La sociedad moderna , al liberarnos grandemente de la promiscuidad de las funciones primarias , acusa la promiscuidad de las funciones secundarias, acusa la promiscuidad de las miradas y su dimensión trágica. Así también , tal y como las exigencias primarias quedan veladas, se hace todo lo necesario por quitarle a la sociabilidad lo que podía tener de abrupto, de contradictorio y , en el fondo de obsceno que es el juego directo de la agresividad y del deseo de la mirada.”

“El Sistema de los objetos”

Jan Baudrillard

No se si lo encontráis tan sugerente e inspirador como nos pareció a nosotros pero la realidad es que esta obra estuvo planeando durante toda la creación e incluso terminó por condicionar directamente algunos momentos de la obra, como ése en el que el propio Jose Mª Sánchez Rey muestra con una expresión neutra objetos de comedor antiguos como soperas, bajo platos o cucharillas de café de plata mientras en primer término se proyectan películas antiguas de super8  de su familia ( es uno de mis momentos favoritos y nunca deja de emocionarme la manera en la que esos adultos miran al objetivo del tomavistas con una inocencia y una novedad que ya es imposible de encontrar ni en niños pequeños y en segundo término aparecen esos objetos que a todos nos llevan a uno u otro rincón de nuestra memoria lejana).

 

Al hilo del tema del “despertar” del cuerpo sobre el que he hablado en las últimas entradas, recordé otra reflexión que hace el autor y que me parece tremendamente actual y muy a tener en cuenta para repensar el nuevo papel que la danza debería jugar en el ámbito social.

Siguiendo la evolución del gesto del esfuerzo Braudillard nos guía desde los tiempos en los que la relación del hombre con sus herramientas de trabajo estaban mediatizadas por la energía muscular y la energía humana era equivalente a la animal (y que permanece casi inmutable a lo largo de siglos) hasta el momento actual en la que después de la revolución de las fuentes de energía y la era tecnológica propicia un gestual funcional de control: el hombre se libera de sus herramientas y objetos de forma que la prensión e implicación de todo el cuerpo es sustituida por el contacto (sólo se necesita el contacto e implicación de manos o pies para accionar y realizar los trabajos, a veces sólo la mirada e incluso sólo la presencia como en el caso de la aparición de las células fotoeléctricas).

Incluso llega el momento en que la interacción del hombre sólo se mantiene como una forma de seguir haciéndonos sentir que “somos necesarios”, que “tenemos el control”: “Este gestual mínimo es en cierta manera necesario: sin él toda esta abstracción de poderío perdería su sentido. Es necesario que una participación, por lo menos formal le asegure al hombre su poderío. A este respecto, podemos afirmar que el gestual de control sigue siendo esencial, no para el buen funcionamiento técnico (una técnica más avanzada podría prescindir de él y sin duda lo hará), sino para el buen funcionamiento del sistema”.

Concreta en el ejemplo de la mano y cómo deja de ser el órgano de presión en el que culmina el esfuerzo para pasar a ser el signo abstracto del manejo , los nuevos objetos “abrazan” la mano, la envuelven : “el objeto tradicional no “abrazaba” de ninguna manera las formas del hombre. Se ajustaba al esfuerzo y al gesto ; por lo demás el cuerpo del hombre se imponía a los objetos para realizar un trabajo material. Hoy en día, el cuerpo del hombre no parece encontrarse allí más que como la razón abstracta de la forma acabada del objeto funcional. La funcionalidad, por consiguiente, ya no es imposición de un trabajo real, sino la adaptación de una forma a otra (de la manija a la mano) y , a través de ella, la elisión, la omisión de los procesos reales de trabajo”.

¡Y eso que Braudillard escribió todo esto mucho años antes de que las pantallas táctiles y demás dispositivos de última generación llegaran a todos nosotros a través del uso de los smartphones! ¡Me gustaría haberlo visto contemplar a niños pequeños tratando con un gesto de sus dedos de ampliar la foto de una revista impresa sin entender por qué no funcionaba “el mecanismo”!

 Es evidente que, como señala, “se ha producido una verdadera revolución en el nivel cotidiano; los objetos se han vuelto hoy más complejos que los comportamientos del hombre relativo a esos objetos.” Y añade: “El hombre se vuelve menos coherente que sus objetos”.

Eso sí, su visión no es ni mucho menos nostálgica ni fatalista, no dejando de reconocer y alabar las ventajas de esta evolución: “No se trata de poetizar el esfuerzo ni el gestual tradicional: cuando se piensa que a lo largo de los siglos el hombre compensó con sus propias fuerzas las insuficiencias de sus herramientas, que después de los esclavos y los siervos los campesinos y los artesanos tuvieron todavía en sus manos objetos que les llegaban directamente de la edad de piedra , no se puede menos que aclamar la abstracción de las fuerzas de la energía y la obsolescencia de un gestual que, en el fondo, no era sino el de la servidumbre”.

Lo que sí me parece , una vez entendido y reflexionado este proceso y las consecuencias de esta evolución es el replanteamiento de nuestra relación con el cuerpo. El propio autor nos reconduce a ello: “ El cuerpo , olvidado por la praxis moderna , pero liberado de sus constreñimientos , encuentra en el deporte y en las actividades físicas de ocio una posibilidad real de expresión, al menos una posibilidad compensadora de gasto (en efecto, podemos preguntarnos si el desdoblamiento del gestual de esfuerzo instaura una libertad real del cuerpo , o si simplemente establece un sistema de dos términos , el segundo de los cuales [aquí el juego y el deporte] no es precisamente más que el término compensador del primero. Igual proceso en el desdoblamiento del tiempo en activo y del tiempo de ocio”.

El deporte, la danza y la actividad sexual adquieren un nuevo potencial no sólo como adiestradores del cuerpo que necesita de su empleo profundo e implicado para su desarrollo y para su equilibrio y buen estado ( ya sabemos que para descansar es preciso haberse cansado previamente y que la única manera de conocer y manejar nuestro cuerpo es a través de su puesta en marcha y práctica, no valen los manuales teóricos). Se convierten además en los nuevos rituales (o viejos rituales pero con nuevo sentido) que nos conectan y pacifican con nuestra naturaleza. La reflexión de Braudillard no hace sino subrayar la acuciante necesidad de suplir un contacto y empleo de nuestro físico del que cada vez más las nuevas tecnologías nos eximen. Para poder disfrutar de sus ventajas pero no pagar las facturas de desligarnos cada vez más de nuestro cuerpo requerimos llenar ese vacío, buscar opciones sustitutivas.. Creo que hoy en día ser espectador de danza adquiere el valor añadido de asistir a un ritual del esfuerzo y celebración del físico que cada vez va siendo más necesario y preciado en nuestra sociedad. Y practicarla debe ser una opción clara, consciente y valorada de mantener una relación saludable, inteligente y necesaria de “habitar” y conocer nuestro cuerpo.

 Frente a modelos de deporte de consumo (la actividad del los gimnasios nos facilita la adquisición de un modelo de cuerpo admirado socialmente pero que no cumple con la optimización de nuestras potencialidades fisiológicas) e incluso para poder mantener una vida sexual activa y vigorizante hay que estar a punto. No me voy a meter a sexólogo ni mucho menos dar consejos sobre sexualidad, considero que cada uno tiene ya bastante con organizarse y mantener en buen estado la suya. Pero me permitiréis que con humor os recuerde el dicho popular que dice “cuando las lumbares no están sanas hay problemas en la sala y problemas en la cama”. Y también que os cuente que en una ocasión comprobé no sin cierto estupor que una sesudísima revista de osteopatía francesa incluía un artículo científico sobre los devastadores perjuicios de una felación realizada con tensión en las cervicales y  en la mandíbula. Es decir , que para todo se hace necesario unos mínimos de conciencia corporal, de acondicionamiento físico y adiestramiento corporal.

Concluyo reiterando que en mi opinión falta aún por parte del sector de la danza de la toma de conciencia de este nuevo papel que debemos jugar en la sociedad como protagonistas  . A medida que podemos prescindir del cuerpo y del esfuerzo para realizar nuestras trabajos y labores profesionales y cotidianas, tenemos que ser capaces de suplir este vacío y generar opciones de relación con ese mismo cuerpo que nos acompañará toda la vida y sin cuyo bienestar no gozaremos de ninguna de las nuevas ventajas que nos ofrece esta verdadera revolución tecnológica y energética.

No podemos mirar a otro lado cuando cada vez hay más casos de obesidad infantil y de niños y jóvenes con cuerpos disfuncionales y problemas físicos (y sus derivados a nivel mental) de todo tipo cuando contamos con las herramientas y los conocimientos para solucionarlos y al mismo tiempo que la sociedad se beneficiará, también el sector de la danza podría afianzarse y revalidar un futuro que en ocasiones parece tan incierto.

Pero eso no pasará sin una reflexión y un replanteamiento profundo de todo el sector profesional que abarque todas sus facetas y manifestaciones, desde el ámbito de la docencia hasta el de la creación.

Para los que os interese la lectura de “El sistema de los objetos” de Jan Braudillard y sacar vuestras propias conclusiones, completar y/o revalidar las mías, podéis encontrarlo y descargarlo AQUÍ

“Sorrow” y “Descenso (capricho)” en el Festival de las Artes del Movimiento de Tenerife, FAM´12

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El próximo jueves día 1 de Noviembre 2012 a las 22:30 horas en el Teatro Victoria de Tenerife y dentro de la programación de FAM´12 (Festival de las Artes del Movimiento de Tenerife) podréis disfrutar de un programa doble de solos coreografiados e interpretados por Guillermo Weickert: “Sorrow” (2011) y “Descenso (capricho)”(2004) , ambos sobre el tema de la identidad con la interesante perspectiva que dan los siete años que separan ambas creaciones.

“Sorrow” (2011)

“La poesía no sólo no es comunicación, es antes que nada o mucho antes de que pueda llegar a ser comunicación, cosa para andar en lo oculto, para echar púas de erizo y quedarse en un agujero sin que nadie nos vea , para encontrar un vacío secreto, para adentrarnos en una habitación abandonada cuya puerta se puede cerrar desde dentro sin que nadie en el exterior sospeche que una puerta se disimula en el muro y para estarse allí en el claustro materno, seguros y escondidos sin que nadie aparezca , sin que nadie nos saque a la luz pública , desnudos e indefensos nos saque y nos suplicie y nos repita la sorda letanía cotidiana , la letanía aciaga de la muerte.” Jose Ángel Valente

Sinopsis.-  A partir de la idea de Jose Ángel Valente de un “Diario anónimo” y ocho años después de realizar su autorretrato coreográfico en “Descenso (capricho) “ , Guillermo Weickert vuelve a tratar de retratarse a sí mismo. En esta ocasión afronta la imposibilidad  de visualizarse a uno mismo si no es por oposición al otro y la idea de ese “non-aliud”, ese ser que no es otro con respecto a nadie, del que nada sabemos que pueda afirmarse y cuyo retrato sería imposible. La obra de Valente también sugiere la pista de Bernardo Soares y Pessoa que afirmaron: “Comprendí en un relámpago que no, soy nadie, absolutamente nadie.” y al mismo tiempo “Cada uno de nosotros es varios, es muchos , es una prolijidad de sí mismos”

Entre estas dos líneas de pensamiento aparentemente contradictorias, el coreógrafo propone una búsqueda de la esencialidad del movimiento y de reducción de los signos identificativos que funcione como multiplicador del potencial expresivo de ambos.

“Sorrow” es finalista a los próximos premios de la Asociación Andaluza de Profesionales de la Danza (PAD) que se entregarán el próximo 18 de Noviembre en las categorías de Mejor Intérprete y Mejor Diseño de Iluminación.

“Descenso ( capricho)”

“No se me ocurría mejor manera, para realizar este autorretrato, que obligarme a recordar. Hacer recuento de los relatos que conforman mi vida con la esperanza de que, sumados, al menos esbozaran mi identidad (tan cambiante, tan difusa).
Así que he estado de paseo por ese paisaje incierto y pantanoso que es la memoria. Todo sigue ahí: las personas, los lugares, las emociones, los objetos… Todo se conserva bajo una capa de tiempo, atrapados por los recuerdos como en el fango. Pero sin vida. No existen ya más de verdad.
Ni rastro de mi identidad. Creo que no está allí, en ese lugar que es el pasado.
Creo que un día más, voy a tener que inventármela.”

Guillermo Weickert se adentra en las profundidades del ser componiendo un trabajo sobre la angustia y el miedo a la muerte. Modelando fuerzas contradictorias, entre la ansiedad y el humor, vemos una mano que acaricia asustada la pared de un pasillo como asiendo lo real frente a la sensación de ahogo que nos produce el miedo a la oscuridad. Y jugando en el límite, contrapone a la soledad de los paisajes limítrofes de las marismas del Pasaje Natural del Odiel la suavidad de la voz de Reyes García Miro de Portonovo.

“Descenso (Capricho)”  surge de la invitación realizada por Laura Kumin a cuatro coreógrafos para realizar un autorretrato en movimiento. Estrenado en Julio del 2004, “Mapamundi: un recorrido por el paisaje interior del coreógrafo” recogía las cuatro coreografías con un único nexo común: el trabajo del realizador mejicano Octavio Iturbe, conocedor a fondo tanto de las posibilidades de la cámara como de los entresijos del lenguaje corporal y teatral. Aunque el autorretrato se puede entender como un proceso de trabajo solitario es siempre el fruto de una relación entre el individuo y su entorno. En este caso la cámara sirve de puente entre lo interior y lo exterior

Hay muchas maneras de hacer aflorar lo que llevamos dentro ; La perspectiva del audiovisual aporta una multiplicidad de planos, no solamente del trabajo propio del coreógrafo en el estudio sino también de exteriores, de texturas, colores, paisajes y referencias externas.

“Descenso (capricho)”, fruto de la colaboración entre Guillermo Weickert y Octavio Iturbe no ha dejado de representarse desde la fecha de su estreno  hace ya más de siete años, visitando festivales como Tanech Praha (Praga), Danças com Libros o Box Nova en CCB (Portugal), Vitoria Territorio Visual, Huellas (Sevilla), etc.

Esperamos que todos los que podáis os acerquéis a disfrutar de este otro “baile de máscaras”, un plan perfecto para la resaca de Halloween.

Adjetivos para el cuerpo

 

 

 

          En estos días en los que ando entrenando y poniéndome a punto para lo que se me viene encima con los bolos de Noviembre, venían a mi cabeza algunos adjetivos que he oído a aquellos que me han ayudado en mi formación y aprendizaje para describir el tipo de fisicalidad, el tipo de cuerpo , que querrían conseguir con y para su trabajo.

  • Un cuerpo que se manifiesta.- Este término que a menudo he escuchado a Mercé Bonronat y Nuria Padrós hace referencia a un cuerpo que reacciona e informa de cómo se encuentra, que da señales claras de su estado y expresa de manera clara lo que necesita. Un cuerpo que informa a menudo, que se comunica. Un cuerpo que se muestra saludable, por ejemplo, no porque nunca  enferme, sino por su capacidad de recuperarse pronto de la enfermedad ( sería así preferible que hubiera pequeñas señales o enfermedades como resfriados que un cuerpo forzado hasta el límite y que cuando enferma es porque está completamente roto y agotado). Un cuerpo que descansa porque es capaz de cansarse, que come porque tiene hambre y bebe porque tiene sed. Puede parecer una obviedad pero no lo es en absoluto y plantea una perspectiva completamente distinta a la neurótica visión de la medicina preventiva: enfoca la salud no como un preservarse de la vida sino como la capacidad de exponerse, de vivir sin miedo y desarrollar y confiar en nuestros mecanismos y medios para superar las dificultades.

  •  Un cuerpo inteligente.- creo que ya hice referencia a esta descripción que últimamente se ha oído bastante pero que yo escuché por primera vez allá por  los noventa en boca de  Rui Horta. Me parece una interesante propuesta que apunta no a la excelencia técnica o al virtuosismo como objetivo del intérprete sino a la optimización de las capacidades ( y también de las incapacidades) propias basándose en el conocimiento y estudio,  la investigación  y explotación de los recursos y los límites  de nuestras estructuras y dinámicas de movimiento.

  • Un cuerpo que resuena.- igual que la voz , que se basa en la vibración del aire y que requiere que el aparato fonador y los distintos resonadores estén tonificados pero al mismo tiempo abiertos y  relajados ( juego de tensión-relajación) para que se emita el sonido, un cuerpo entrenado pero abierto, capaz de tensar y contraer tanto como de relajar y soltar… Iyengar habla de que uno de los objetivos del trabajo muscular que propone el yoga es el de crear espacio en la articulación porque sin ese espacio no puede habar movimiento y sin movimiento no hay libertad. Me gusta mucho esta definición porque esa imagen de un cuerpo resonando la puedo identificar fácilmente con un cuerpo atravesado por el movimiento desde sus cimientos a la cima, que muestra y evidencia esa reverberación porque está presente y firme pero flexible y maleable… como los puentes colgantes, como un junco, como las algas en el fondo del río. Me gusta esta asociación con la vibración porque ella esconde a un tiempo los secretos de la emoción y los de la identidad: de la misma manera que a veces una voz o un instrumento consigue arrancarnos emociones que no pasan por la cabeza , por lo racional, que tiene que ver con lo físico, con la resonancia, también a veces lo que nos emociona son el timbre o el color de esa voz o ese instrumento porque lo reconocemos como algo familiar y lo percibimos como algo único , porque “suena” igual y a la vez distinto. Me gusta cuando esos procesos se dejan ocurrir pero no se subrayan ni se fuerzan; cuando se confía en ellos sin tratar de instrumentalizarlos demasiado.

  • Un cuerpo disponible.- cultivar un estado de predisposición a la acción y al movimiento. Estar a punto a nivel físico y emocional para que no sea necesario un gran impulso para sacarnos del sitio y hacernos mover, no estar apagados (el proceso de encendido y calentamiento tiene que estar hecho previamente, es más fácil hacer un pequeño mantenimiento diario que tener que recurrir a una ITV forzosa y seguro que más costosa) sino en un plácido “stand-by” que nos permita tanto el reposo prolongado como una rápida y efectiva puesta en marcha. Con Leo Fabre aprendí que la razón por la que todos tenemos un hombro ligeramente más bajo que el otro y la cadera del mismo lado ligeramente más alta que la otra es porque a lo largo de la evolución la naturaleza humana ha entendido que es más efectivo que la estructura ósea “copie” el patrón del primer paso, es decir que haya una ligera tendencia a la inestabilidad en la estructura e “invitarla” a salir de su estado de reposo. De este modo la energía que requerimos para echar a andar es mucho menor que si el esqueleto estuviera completamente nivelado. Y si eso es lo que nos enseña nuestra propia naturaleza … ¿la vamos a contradecir?

  • Un cuerpo reconectado con su capacidad de sentir.- otra aparente obviedad que no lo es y que de alguna manera puede resumir a los anteriores. Reeducar nuestra sensibilidad y sensorialidad requiere voluntad y disciplina, pero los resultados y el mismo proceso en sí resultan tan gratificantes que lo sorprendente una vez iniciado el camino es cómo hemos podido tardar tanto en emprenderlo. Nuestros sentidos , nuestro sistema propioceptivo, son la puerta que nos permite mejorar nuestra calidad de vida. Y para los que nos dedicamos a la escena, el único camino para mejorar aspectos tan importantes como la calidad de movimiento, la escucha, la creatividad…. El año pasado, en el taller de María Muñoz al que tuve el inmenso placer de asistir como alumno, nos hablaba de permitir la emoción cinética; todos entendimos muy bien que se refería a dejarnos sentir el cosquilleo, el erizarse del vello que los cambios de dinámicas y velocidades, que el movimiento, tienen la capacidad de generar. Si eres capaz de sentirlo, eres capaz de transmitirlo: es una emoción que necesita ser experimentada para que viaje hasta el patio de butacas. Creo que la interpretación más potente es precisamente esa: la que no tiene que preocuparse de fingir ni de pretender nada , la que sólo se ocupa de que los canales y los sentidos estén abiertos para que las distintas emociones se generen y te atraviesen a ti y a tu espectador.

           Son adjetivos que se han quedado resonando y que uso con frecuencia en los cursos y talleres y en los procesos de creación también porque pienso que describen de una manera muy gráfica y precisa estados de atención y escucha , que implican una manera  saludable e inteligente de acercarse y afrontar el trabajo escénico desde lo físico.

          Aunque algunos de ellos no provienen específicamente del ámbito de la danza ni de la interpretación pueden ser aplicados a ellos fácilmente y resultan sugerentes e inspiradores para que cada uno encuentre una motivación e imaginario propio , para investigar y elaborar cuál es el entrenamiento personal más adecuado a cada uno y dónde encontrar las herramientas válidas para conseguir esos objetivos/adjetivos. Y al mismo tiempo considero que no hace falta dedicarse a la danza ni a la interpretación para esforzarse y sentirse atraído por (cada uno a su manera) estas descripciones de un cuerpo que todos nos merecemos y que por desgracia pocos parecen ambicionar.

          Como H. Noguchi pensaba, qué distintas nos irían las cosas si la educación física que recibimos ya desde niños en la escuela no fuera una mera tabla de gimnasia o un repertorio más o menos afortunado de deportes, sino precisamente eso: la formación que nos enseñe a mantener una relación saludable y una comprensión profunda de qué es nuestro cuerpo y cómo funciona. Y esto es a mi entender uno de los beneficios que la danza podría y debería esforzarse por cultivar y transmitir (por desgracia no se da así en muchos casos) hasta que la generalidad de nuestra sociedad la identificara de manera indivisible con estos valores y conceptos. Queda aún mucho trabajo por hacer.

Qué me aportó mi experiencia con Dialogue Dance

 

A tan sólo unas horas del estreno de “Code Unknown” y aprovechando las horas de tránsito en Barajas en mi camino de regreso, hago repaso de mi trabajo con Dialogue Dance en Rusia.

Sé que a veces da pereza hacer este ejercicio de extraer algunas conclusiones porque terminado un periodo intenso de producción lo que apetece es desconectar y dejar la cabeza descansar, pero desde hace un tiempo he aprendido lo importante que es emplear unos minutos para reflexionar y recapitular algunos conceptos positivos: de esta forma es como si la experiencia se fijara en el recuerdo y esta sencilla tarea ayuda a incorporar información valiosa para próximas ocasiones.

Así que allá va:

  • Un ejemplo inspirador de un modelo de estructura cultural sostenible.- La trayectoria de Dialogue Dance cumple ahora diez años en paralelo al de Stansia, su centro de actividades de danza y espacio escénico. Ha sido un recorrido duro y lleno de trabajo en un país en el que la cultura no está subvencionada (salvo raras excepciones).  La danza contemporánea en Rusia está aún en sus inicios. Kostroma es una ciudad pequeña (unos 300.000 habitantes ) en los que antes de la aparición de Dialogue Dance la danza contemporánea no existía.

Ivan Estegneev y Evgeny Kulagin iniciaron en paralelo un proyecto de compañía y un programa de formación y clases de danza.

A lo largo de estos años de dedicación abnegada (en los que Evgueni además continuó con su trabajo como actor en una compañía estable de teatro que realiza 26 funciones anuales durante 11 meses al año y con numerosas obras en repertorio) han conseguido consolidar una compañía con numerosas creaciones ( dos de ellas galardonadas con la Máscara de Oro, el máximo galardón ruso de danza y teatro, a la mejor producción de danza) en las que además han ido incluyendo como elenco a algunos de los bailarines formados en su escuela, trabajar con coreógrafos internacionales invitados (Sudáfrica, Bélgica, Italia, ect), apadrinar los trabajos de coreógrafos emergentes del ámbito local, muchos de ellos surgidos de sus programas de formación, consolidar una programación estable de danza contemporánea que suele colgar el cartel de “no hay entradas”, así como un festival internacional de dúos (“Diversia Festival”) además de realizar programas de danza social (proyectos con sordos y discapacitados , por ejemplo),  una numerosa afluencia en sus clases, cursos y actividades ( han abierto un segundo estudio en el centro histórico para dar cabida a la demanda de alumnos) y conectar con la necesidad de ocio cultural de las distintas edades de sus conciudadanos. Además de un flamante espacio escénico  y de trabajo.

Todo esto costeado con los ingresos personales, los obtenidos de la escuela, reinvirtiendo la cuantía económica de los premios obtenidos y la venta de entradas. Sólo en los últimos años han comenzado a recibir subvenciones y ayudas para su proyecto, bastante después de haberlo consolidado.

Estos días tuve la oportunidad de conocer y hablar con una comisaria y programadora cultural que me decía que en su opinión no había duda en que la capital de la danza contemporánea en Rusia por importancia, impacto social y seguimiento, no era Moscú sino Kostroma.

No puedo dejar de sentir un gran respeto y admiración por los logros de estos dos talentos, además de una gran inyección de energía e inspiración en lo que han conseguido con su trabajo y fuerza de voluntad.

 

  • Una profunda reflexión sobre las políticas culturales y el valor social asignado a la cultura. Como explicaba, esta pequeña ciudad tiene cuatro teatros con programación permanente. Uno de ellos, en el que trabaja Evgueni, es un teatro con una gran tradición en Rusia. Aún así me parece increíble que seis días a la semana sus funciones con obras de un amplio espectro (desde clásicos rusos a comedias contemporáneas, tradición europea, etc) estén llenas a diario, en gran parte de público joven.

No tengo las respuestas, pero sí muchas preguntas sobre el cómo se consigue una respuesta semejante en un país con reducido apoyo institucional, e inevitablemente comparo con los logros de las políticas culturales en el nuestro. He preguntado bastante para saber si es algún tipo de herencia de la época soviética , pero no han sabido darme conclusiones definitivas: los usos y costumbres han cambiado mucho en los últimos años pero los jóvenes se siguen identificando y buscando en las manifestaciones culturales más diversas: las tradicionales y las contemporáneas.. Abierto a reflexiones os invito a que me ayudéis a discernir sobre este punto.

 

  • Una nueva constatación del lenguaje del cuerpo como canal de comunicación, entendimiento y de creación de lazos afectivos  universales: Como comentaba en entradas anteriores, es sorprendente comprobar cómo cuando la comunicación verbal representa sus límites ( nuestro nivel de inglés ha sido aceptable para un entendimiento más o menos formal pero claramente insuficiente para perderse en sutilezas y abstracciones) y traspasado un momento inicial de bloqueo el trabajo físico y el cuerpo en sí comienza a operar y establecer canales de entendimiento muy potentes y tangibles.

Debo reconocer que a nivel social he sufrido una especie de shock con los modos , usos y costumbres rusas. Nunca me he sentido más extranjero que en este país. No sólo por la pérdida de referencias que produce enfrentarse a un alfabeto diferente ( en Kostroma sólo se rotula en cirílico y no es fácil encontrar gente que hable en inglés): eso ocurre también en otros países . Es el código social de interrelación lo que me ha parecido realmente distinto y en ocasiones me ha hecho sentir como un completo extraterrestre e incluso por momentos absolutamente invisible.

Y sin embargo el trabajo físico ha creado por sí solo una zona de confort y seguridad desde la que abordar los aspectos más complejos del trabajo. Y no hablo exclusivamente de códigos dancísticos que en sí mismo ya suponen un lenguaje con el que comunicarte: no me refiero a pasos o movimientos  que son copiados o codificados sino al entendimiento a través de la fluidez, la fuerza, la resistencia y la exploración conjunta de los límites y procesos físicos. Ha sido muy gratificante ver cómo a lo largo de estas semanas conseguíamos acometer, consensuar y definir matices y explorar terrenos ambiguos en progresión geométrica, llegar a sitios a dónde las palabras ,  aunque hubieran fluido , no nos habrían ayudado. E igualmente gratificante comprobar con la reacción del público cómo a pesar de la diversidad social y cultural la universalidad de este lenguaje y su potencial para transmitir no sólo emociones sino también conocimientos y conceptos, algunos incluso de manera muy concreta.

 

  • Una valiosa experiencia de creación en un contexto sociocultural diferente.- A pesar de la universalidad de determinados valores y emociones que comentaba justo antes, este trabajo en  Rusia ha supuesto mi primera experiencia de creación fuera del ámbito europeo. Aunque parezca obvio, hay muchos aspectos relacionados con la creación de una pieza y la recepción por parte del público que normalmente damos por supuestas y que en otros lugares no existen. Me refiero tanto a una historia y conocimiento común de la danza contemporánea hasta valores y logros sociales que pueden llegar a ser radicalmente distintos. Este cambio de contexto obliga a una reflexión personal de los principios y pilares de tu trabajo: qué es prescindible o adaptable al nuevo contexto y qué piensas que es irrenunciable. Un ejercicio continuo de flexibilización y reformulación del discurso. Obliga también a la documentación y a la implicación con el contexto. Tratar de adaptar el mensaje lo más posible al receptor de forma que te sigas identificando con lo que estás contando pero asegurando que va a ser entendido y sin sobreexponer a los intérpretes. En mi caso ha habido sobre todo algunas cuestiones de género y de identidad  sexual que hasta ahora simplemente no había tenido que afrontar. El hacerlo en esta ocasión me ha ayudado a repensar y reconsiderar algunos de mis temas más recurrentes.

 

Una experiencia realmente enriquecedora y de crecimiento personal y profesional.

Mi más emocionada gratitud a Iván, Evgueny y todo su equipo maravilloso de trabajadores y colaboradores por haber confiado en mi y haberme llevado hasta allí y a Karine Pontier también por la confianza y por hacerlo posible.

Espero que “Code Unknown” tenga una larga vida y que pueda crecer con muchas funciones y visitar muchos escenarios y que mi relación con Dialogue Dance y la escena de danza rusa no haya hecho más que empezar.

Hoy estreno de “Code Unknown” , una coreografía de Guillermo Weickert para Dialogue Dance

 

 

 

 

 

Hoy 21 de Octubre, a las 19:00 horas se estrena “Code Unknown” (Código desconocido), la pieza que Guillermo Weickert ha dirigido para la compañía Dialogue Dance. El estreno de hoy tendrá lugar en Stansia, la sede de la compañía en Kostromá (Rusia). El próximo mes de Diciembre, los días 6 y 7, “Code Unknown” se estrenará oficialmente en Moscú, dentro de la programación de Plataforma.

Code Unknown” es un duo construido a partir de los lenguajes del teatro físico y la danza que juega con elementos del thriller y del cine de terror para crear una atmósfera sugerente e inquietante en la que Ivan EstegneevEvgeny Kulagin se someten al extraño ritual de asomarse a un misterioso espejo que permite ver aquello que cada uno tratamos de ocultar a nosotros mismos y a los demás. La extrañeza que en ocasiones nos produce no reconocernos en nuestro reflejo ni en el de los otros  lleva a situaciones delirantes llenas de humor y también de emoción. Sobre ese viaje a veces doloroso pero necesario de resolver nuestras contradicciones más violentas y encontrar una forma de pacificarlas gira el eje de la acción de “Code Unknown“.

En el décimo aniversario de la compañía y con dos máscaras de oro al mejor espectáculo de danza (“Mirliflor” en 2008 y “Punto di Fuga” en 2011 ) en su trayectoria, Dialogue Dance con su invitación ha hecho posible ésta, la primera ocasión en la que el trabajo de Guillermo Weickert se presenta en Rusia y que confiamos en que sea sólo el comienzo de una relación larga y fructífera.

Notas sueltas en el Cuaderno de Ensayos con Dialogue Dance

Hay algo que me resulta un misterio de este proceso de trabajo: no consigo recordar cómo se han tomado las decisiones, cómo ha ido evolucionando la estructura , cómo se han ido destilando los temas que flotaban al principio y los condicionantes de los que partíamos. Es realmente como si sólo nos hubiéramos ocupado de generar alimento y producir las condiciones necesarias para que un pequeño bicho surgiera él sólo y fuera creciendo a su ritmo, tomando sus propios pasos y reordenando su universo.

Me da mucho placer cuando los procesos siguen ése, su propio curso. Es un ejercicio de flexibilidad y de resistencia a ejercer el control racional, a dejarse vencer por la prisa, por el miedo que da seguir con los pies colgando, en el vacío, un poco más, hasta que se forme la tierra sobre la que pisar.

A dos días del estreno releo algunas notas de los comienzos de los ensayos el 17 de septiembre intentando seguir la pista de la creación… hay saltos y peldaños que no consigo rehacer.

Al principio estaba el tema de la revolución: del cambio, la transformación fruto de una acumulación y que se da de una manera generalmente traumática o al menos convulsa. Cambio de estado.

Transformación de espacio, de vestuario, de movimiento…. más adelante aparece “necesidad de una nueva verdad, un nuevo cuerpo”.

“Explorar cómo un movimiento conocido en su repetición genera algo nuevo , alguna inspiración.”

También en la primera semana hay una nota que dice “No reconozco mi cara ni mi cuerpo”. Y otra “la transformación también se da por corte: si es muy progresiva es evolución, no revolución”

Más adelante hay una cita: “…recuerda que la primera revolución que hay que realizar es dentro de uno mismo, la primera y la más importante. Luchar por una idea sin tener una idea de uno mismo es una de las cosas más peligrosas que se pueden hacer” Y al lado: “Esto es de Susana Tamaro , de “Dónde el corazón te lleve“. Da cierta grima el origen pero la cita es buena….. Y yo la encuentro terriblemente actual. La conecto mucho con nuestro momento social y parte de lo que nos ha llevado a él.

Así que en algún punto dejamos de mirar fuera y miramos adentro para contar esa revolución….. Después volvimos a mirar afuera pero para mirar adentro. Se consolidó la imagen del espejo. De mirarte en un espejo donde no te reconoces en tu reflejo: apareció Sylvia Plath. En su poema Olmo dice: “Me aterroriza esta cosa oscura/que duerme en mi;/Todo el día siento suave, retorciéndose como en plumas, su malignidad”. Una imagen potente por sí misma. El tema del espejo es recurrente en ella. Tiene un poema con ese nombre :

Espejo

Soy plateado y exacto, no tengo ideas preconcebidas,
Cuanto ves, me lo trago de inmediato,
Tal como es, sin sombra de amor o aversión.
No soy cruel sino sincero:
El ojo de un pequeño dios, cuadrangular.
Me paso la mayor parte del tiempo meditando en la pared opuesta.
Es rosada, con motas. La observo desde hace tanto
Que creo que forma parte de mi corazón. Pero parpadea.
Rostros y oscuridad nos separan una y otra vez.
Ahora soy un lago. Una mujer se inclina sobre mí,
Buscando en mi extensión lo que es realmente.
Después se vuelve hacia esas mentirosas, las velas o la luna.
Veo su espalda, y la reflejo fielmente.
Ella me recompensa con lágrimas y un estremecimiento de manos.
Soy importante para ella. Viene y va.
Cada mañana es su rostro lo que reemplaza la oscuridad.
En mí ha ahogado a una muchacha, y en mí una anciana
Se eleva hacia ella día tras día, como un pez terrible.

Sylvia Plath

 

La revolución se concreta en un sentimiento interno que no puede ser contenido. Hay un tema de Moloko : “Cannot Contain This”.

También anotaciones sobre el peligro de la falsa revolución. De desear un cambio brusco , una ruptura , sin estar preparado para ofrecer nada después, sin haber evolucionado para revolucionarte.

Aparece un aria maravillosa de Händel en la que Polifemo, villano de valores, matón sin escrúpulos, cíclope gigante, toma conciencia de su monstruosidad y siente lástima de sí mismo a través de los ojos de Galatea, que prefiere morir antes que entregarse a él. Y ese lamento lo hace con voz tan tierna que genera belleza…

Y jugamos con estos elementos a hacer “teatro del malo“. Nos preguntamos qué es teatro del malo. Jugamos con algunos de los clichés del teatro ruso y con las interpretaciones de las obras de Chéjov llevadas a la parodia. Y resulta que cuanto más malo tratamos de hacer el teatro más nos gusta. Salen cosas increíbles.

Hay un apunte de Joaquim Noguero citando a Macfarlane en uno de los libros resumen del MOV´s. Hace referencia más al carácter social y globalizador de la danza, pero a mi me enciende una luz y lo usamos:

Inclusión: significa incluir todos los cánones posibles en nuestra concepción de la danza, que nadie quede fuera, que nadie sea excluido.

Adaptación: subraya la necesidad de adaptar el discurso y lo que hacemos a cada uno de esos distintos cánones cuando trabajamos con la gente, precisamente para que nadie se quede excluido no debemos pensar nunca que hay una sola forma de enseñar válida para todas las personas; para llegar a todos puede ser necesario habilitar muchas vías de acción alternativas.

Visibilidad: dar visibilidad a todos los tipos de danza no necesita explicación alguna y , de hecho , es lo que posibilita directamente también que el individuo pueda:

Expresarse: y que haciéndolo  pueda:

Transformarse.”

Un día de pronto tenemos un material y un espacio escénico que nos permite jugar a la transformación y deformación, que puede destruirse y evolucionar con la obra.

Un día tenemos un título : me refiero a él continuamente para expresar algo de lo que necesito entre Iván y Evgueni, la sensación con la que quiero que se relacionen, que la usen para transformar los materiales de  dúo: código desconocido. Como la película de Haneke. Ya está. Se queda. Nuestro homenaje y admiración.

Hay muchas más líneas y anotaciones. Hay bastantes horas de improvisación grabadas de los dos y en solitario…. Está “EL Grito” de Munch y sus interpretaciones todas posibles ( a mi me gusta más la que da el propio Munch, la de la explosión del volcán de la isla de Krakatoa…).

Por encima de todas, yo releo bastante una que recordé porque usamos bastante movimientos de brazos y piernas que recuerdan a la natación, a los intentos desesperados de seguir a flote cuando te estás ahogando, a tratar de agarrarte a algo tangible… es de la película “Bright Star” (también da grima, lo sé… sólo puedo reconocerlo). No he podido verificar si estas palabras salieron realmente de la boca del propio Keats o no, pero están ahí, resuenan y me gustan (En inglés suenan mejor, todo sea dicho): “El para qué te sumerges en un lago no es el nadar inmediatamente hasta la orilla sino el estar en el lago, deleitarse con la sensación del agua. Como un poema, es una experiencia más allá de los pensamientos que requiere comprensión a través de los sentidos para aceptar y abrazar el misterio”. Bueno algo así…

Hoy se hizo el diseño de iluminación ( espectacular, si puedo decir mi opinión), mañana retoques y último ensayo y el domingo estreno. Pues eso, un maravilloso misterio.