“Sorrow” y “Descenso (capricho)” en el Festival de las Artes del Movimiento de Tenerife, FAM´12

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El próximo jueves día 1 de Noviembre 2012 a las 22:30 horas en el Teatro Victoria de Tenerife y dentro de la programación de FAM´12 (Festival de las Artes del Movimiento de Tenerife) podréis disfrutar de un programa doble de solos coreografiados e interpretados por Guillermo Weickert: “Sorrow” (2011) y “Descenso (capricho)”(2004) , ambos sobre el tema de la identidad con la interesante perspectiva que dan los siete años que separan ambas creaciones.

“Sorrow” (2011)

“La poesía no sólo no es comunicación, es antes que nada o mucho antes de que pueda llegar a ser comunicación, cosa para andar en lo oculto, para echar púas de erizo y quedarse en un agujero sin que nadie nos vea , para encontrar un vacío secreto, para adentrarnos en una habitación abandonada cuya puerta se puede cerrar desde dentro sin que nadie en el exterior sospeche que una puerta se disimula en el muro y para estarse allí en el claustro materno, seguros y escondidos sin que nadie aparezca , sin que nadie nos saque a la luz pública , desnudos e indefensos nos saque y nos suplicie y nos repita la sorda letanía cotidiana , la letanía aciaga de la muerte.” Jose Ángel Valente

Sinopsis.-  A partir de la idea de Jose Ángel Valente de un “Diario anónimo” y ocho años después de realizar su autorretrato coreográfico en “Descenso (capricho) “ , Guillermo Weickert vuelve a tratar de retratarse a sí mismo. En esta ocasión afronta la imposibilidad  de visualizarse a uno mismo si no es por oposición al otro y la idea de ese “non-aliud”, ese ser que no es otro con respecto a nadie, del que nada sabemos que pueda afirmarse y cuyo retrato sería imposible. La obra de Valente también sugiere la pista de Bernardo Soares y Pessoa que afirmaron: “Comprendí en un relámpago que no, soy nadie, absolutamente nadie.” y al mismo tiempo “Cada uno de nosotros es varios, es muchos , es una prolijidad de sí mismos”

Entre estas dos líneas de pensamiento aparentemente contradictorias, el coreógrafo propone una búsqueda de la esencialidad del movimiento y de reducción de los signos identificativos que funcione como multiplicador del potencial expresivo de ambos.

“Sorrow” es finalista a los próximos premios de la Asociación Andaluza de Profesionales de la Danza (PAD) que se entregarán el próximo 18 de Noviembre en las categorías de Mejor Intérprete y Mejor Diseño de Iluminación.

“Descenso ( capricho)”

“No se me ocurría mejor manera, para realizar este autorretrato, que obligarme a recordar. Hacer recuento de los relatos que conforman mi vida con la esperanza de que, sumados, al menos esbozaran mi identidad (tan cambiante, tan difusa).
Así que he estado de paseo por ese paisaje incierto y pantanoso que es la memoria. Todo sigue ahí: las personas, los lugares, las emociones, los objetos… Todo se conserva bajo una capa de tiempo, atrapados por los recuerdos como en el fango. Pero sin vida. No existen ya más de verdad.
Ni rastro de mi identidad. Creo que no está allí, en ese lugar que es el pasado.
Creo que un día más, voy a tener que inventármela.”

Guillermo Weickert se adentra en las profundidades del ser componiendo un trabajo sobre la angustia y el miedo a la muerte. Modelando fuerzas contradictorias, entre la ansiedad y el humor, vemos una mano que acaricia asustada la pared de un pasillo como asiendo lo real frente a la sensación de ahogo que nos produce el miedo a la oscuridad. Y jugando en el límite, contrapone a la soledad de los paisajes limítrofes de las marismas del Pasaje Natural del Odiel la suavidad de la voz de Reyes García Miro de Portonovo.

“Descenso (Capricho)”  surge de la invitación realizada por Laura Kumin a cuatro coreógrafos para realizar un autorretrato en movimiento. Estrenado en Julio del 2004, “Mapamundi: un recorrido por el paisaje interior del coreógrafo” recogía las cuatro coreografías con un único nexo común: el trabajo del realizador mejicano Octavio Iturbe, conocedor a fondo tanto de las posibilidades de la cámara como de los entresijos del lenguaje corporal y teatral. Aunque el autorretrato se puede entender como un proceso de trabajo solitario es siempre el fruto de una relación entre el individuo y su entorno. En este caso la cámara sirve de puente entre lo interior y lo exterior

Hay muchas maneras de hacer aflorar lo que llevamos dentro ; La perspectiva del audiovisual aporta una multiplicidad de planos, no solamente del trabajo propio del coreógrafo en el estudio sino también de exteriores, de texturas, colores, paisajes y referencias externas.

“Descenso (capricho)”, fruto de la colaboración entre Guillermo Weickert y Octavio Iturbe no ha dejado de representarse desde la fecha de su estreno  hace ya más de siete años, visitando festivales como Tanech Praha (Praga), Danças com Libros o Box Nova en CCB (Portugal), Vitoria Territorio Visual, Huellas (Sevilla), etc.

Esperamos que todos los que podáis os acerquéis a disfrutar de este otro “baile de máscaras”, un plan perfecto para la resaca de Halloween.

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Proximas actividades y actuaciones

Hasta finales de octubre Guillermo Weickert continuará el proceso de creación con la compañía rusa asentada en Kostromá,  Dialogue Dance. Para esa fecha el trabajo estará terminado y listo para su estreno en Diciembre en Plataforma, ( Moscú). Daremos detalles del lugar y las fechas de estreno más adelante.

Al finalizar los ensayo en Rusia, comenzará en Sevilla otro proceso de creación. En esta ocasión Guillermo Weickert será el encargado de dirigir y co-coreografiar el nuevo espectáculo de la compañía Bikinni.ducc: un solo acompañado o concierto bailado. Laura Lizcano, la directora de la compañía, será la protagonista de “Fight or Fly” que contará con la música en directo de Paco Lamato (alma de Bikini.red) y Rafa Torres. Los ensayos, que se extenderán durante el otoño los meses de noviembre y diciembre , tendrán lugar en la flamante sede de la compañía y estudio de grabación del sello discográfico Happy Records: Happy Place. En este espacio que está desarrollando una actividad frenética, se están realizando muchos y apasionantes proyectos, como las grabaciones de las Happy Sessions que podéis ver aquí y aquí.

Esta será la segunda colaboración oficial entre Guillermo Weickert y Bikini.ducc, ya que hace unos años Laura Lizcano y Uxía P. Vaello también invitaron a Guillermo a dirigir el anterior espectáculo de la compañía: Assemblage, un espectáculo fronterizo y muy personal sobre la imagen que gozó de un proceso de creación privilegiado y resultó una gran experiencia para ambas partes.

Además el día 1 de Noviembre la compañía Guillermo Weickert estará en el Teatro Victoria de Tenerife con un programa doble de solos basados a partir de la idea del autorretrato con la distancia de siete años entre ellos: “Sorrow” (2011) y “Descenso (capricho)” (2004)

Los días 24 y 25 de Noviembre tendrá lugar el estreno en Sevilla de “MATERIALINFLAMABLE” en el Teatro Central de La Isla De La Cartuja.

Y para terminar el mes, los días 29 y 30 Guillermo Weickert volverá a ser un año más facilitador del proyecto choreoroam en su etapa española, que en esta ocasión es la última y reúne a jóvenes coreógrafos europeos en Madrid para reflexionar y abordar cuestiones relacionadas con el tema “contexto”.

DIVAGACIONES SOBRE EL “PERSONAJE”

Al hilo de los puntos de partida de la creación y el proceso de ensayos de “Sorrow” recibí en las charlas posteriores a su exhibición en Vigo y en Sevilla preguntas sobre qué me había llevado o en qué me había inspirado para crear es “personaje”.

Es gracioso porque precisamente la idea inicial era la de crear un no-personaje, a partit de unos textos de Jose Ángel Valente que me parecieron tremendamente inspiradores y emocionantes:

“Primero : no tener personaje.

Segundo: no depender jamás en nada como depende el político o, en general el hombre público del personaje posible, del personaje que alguien le adjudica a uno, aunque uno no lo haya engendrado.”

Jose Ángel Valente

Y sobre la idea del autorretrato:

“¿Hacer un autorretrato? ¿Retratarse a sí mismo? Pero el sí mismo sólo es visualizable por oposición a otro. Tan sólo hay , según la teología negativa de Occidente, un ser que no es otro con respecto a nadie, el non-aliud. ¿Sería ése, del que nada sabemos que pueda afirmarse el único que tendría un retrato, por lo demás imposible?

Para retratarse hay que mirarse a uno mismo. Pero cuando trato de mirar a un presunto mí mismo, siempre veo a otro y , por lo general, no suelo reconocerme. Por eso escribí, hace tiempo, que Narciso es el mito de la epifanía del otro en la imagen de sí. El sí mismo se descubre como otro y , al término de esa cadena de sucesivos descubrimientos, descubre la desnuda verdad: “ Comprendí en un relámpago íntimo que no soy nadie. Nadie absolutamente nadie”, escribieron , en un juego irrenunciable de íntimas sustituciones Bernardo Soares y Fernando Pessoa. Ser nadie es la sucesión reflejada del otro y de los otros. Nadie era el prudente Odiseo y ser nadie le permitió sobrevivir”

“ Cada uno de nosotros – escriben los precitados autores lusos – es varios, es muchos, es una prolijidad de sí mismos” ¿Con cual quedarse o cual se quedará con nosotros?”

Jose Ángel Valente

“La noción de anonimia interesó a Valente de manera muy viva y constante desde los años de su juventud. Entre los muchos ejemplos que podrían aquí aducirse, me limitaré a recordar unas expresivas líneas de un texto de 1980 en las que se lee: “El escritor es en rigor anónimo. No se le reconoce por su vida. En realidad su vida se ha desconocido siempre. (…)” El motivo o tema de la identidad reaparece como es sabido, en la obra poética de Valente, una obra en la que el yo es una y otra vez cuestionado o impugnado; el rostro de ese yo es, según un poema de A modo de esperanza una “máscara de nadie”. En ocasiones, ese cuestionamiento llega incluso a convertirse en un problema práctico, como le sucedió al autor en 1981: invitado a escribir una cronología personal con destino a un volumen sobre su propia obra , formado por artículos de diferentes críticos , Valente se ve de pronto ante la dificultad de establecer una sencilla cronología por lo que se siente obligado a escribir lo que sigue acerca de un texto todavía no redactado: “La presente cronología personal es o resulta insuficientemente incompleta como es o resulta insuficientemente incompleta la identidad o persona del autor.” Existen fundadas razones para pensar que esa cronología personal nunca fue escrita.

Andrés Sánchez Robayna en la introducción al “Diario anónimo” de Jose Ángel Valente.

No se si tiene relación directa con la fascinación que me produce esta visión del yo. El caso es que a veces en los talleres y cursos, especialmente cuando trabajo con actores , aparecen preguntas sobre si lo que vamos a hacer en escena lo hacemos nosotros o si lo hacemos desde un personaje. Yo trato de responder que lo que les sea más fácil para sentirse libres y jugar a la hora de hacerlo. Y entiendo que no estoy ayudándoles mucho ni hincándole el diente a una cuestión que supongo que para ellos que están acostumbrados a interpretar textos teatrales en los que efectivamente son “personajes” definidos y determinados los que intervienen en escena. Realmente no tengo una respuesta para ellos.

Mi experiencia con el tipo de creación que yo hago es realmente bien distinta: he disfrutado de una libertad y un gusto por el no cuestionamiento que me ha permitido explorar e investigar sobre mi propia identidad desde lo lúdico y el placer.

Cuando estoy en escena la acción física me conecta conmigo, no con ninguna idea de “otro”, pero no de manera necesariamente autobiográfica ( a veces sí, pero siempre entre lo auténtico y lo inventado) sino a la de alguien, aquí y ahora está haciendo esto. La repercusión de esa acción, física y emocional, se convierte en la materia de trabajo. Quizás en la manera de procesar y asumir esa acción es donde yo “estoy” , donde me implico y dejo que “se me vea el plumero”. Ahí sí descubro y me sorprendo con la multiplicidad del “yo” que potencialmente todos acarreamos.

Esta forma de focalizar el trabajo me sirve (especialmente en el trabajo de solos) para desmontar y pulverizar no a un personaje que interpreto en escena, sino el personaje que construyo e interpreto en el día a día.

Es este personaje cotidiano fruto de lo que creemos de nosotros mismos, de lo que nos gustaría hacer creer a los demás y de lo que lo demás creen y ven en nosotros el que más fácilmente se acartona y endurece, constriñendo nuestra identidad y creando una ilusión ficticia que separa entre lo que soy y no soy, lo que sí puedo hacer y lo que no….

Un yogui me comentó una vez que en su tradición el “ego” es llamado “el gran travesti” porque adopta formas que no le son propias, se adueña de ellas y hace creer al “yo” que es otra cosa de lo que en esencia es…. Esta anécdota, aunque mal y superficialmente redactada me parece muy sugerente para explicar que en la medida de lo posible (cada proyecto tiene sus características específicas) cada creación , cada papel, cada proyecto de escenario puede ser una oportunidad para flexibilizar y dar elasticidad a nuestra mente, nuestra identidad, nuestra capacidad de conectar y comunicar, de representarnos a nosotros mismos y a cualquiera, de ser cualquiera (siempre me pareció paradójico que algunos bailarines se preocupen tanto de la flexibilidad de sus músculos y tan poco de la de su mente).

No se si consigo explicarme bien, pero quiero decir que en este tipo de trabajo, aun acometiendo las acciones más ridículas y bochornosas, o extremas o comprometidas, siempre me he sentido “yo”, conectado conmigo, explorando mi universo, de una manera mucho más sincera y honesta de lo que a menudo me siento en mi vida.

En definitiva que estos dilemas y conflictos que surgen con el concepto de “intérprete” o “personaje” a veces vienen dado más que por el trabajo propiamente dicho, por las limitaciones que impone ese “personaje público” que sin querer a veces se apodera de nuestras acciones y decisiones, que nos obliga a hacer lo que “se supone que debo decir y hacer” en lugar de aquello que realmente quiero hacer y decir.

Suscribo y trato de seguir a Valente, y termino con su cita inicial, que me parece maravillosa y necesaria:

“Primero : no tener personaje.

Segundo: no depender jamás en nada como depende el político o, en general el hombre público del personaje posible, del personaje que alguien le adjudica a uno, aunque uno no lo haya engendrado.”

Jose Ángel Valente

los crédito de las fotos y nombre de los espectáculos están sobre la imagen!